Hoy me gustaría compartir esta información sobre los diferentes enfoques o métodos de trabajo de la Aromaterapia. Para comenzar explico las tres formas en las que actúan los aceites esenciales:

  • Materia. Tiene que ver con la estructura química de sus moléculas y de las propiedades terapéuticas que poseen. Los aceites esenciales contienen principios activos, igual que un medicamento, que actúan a nivel físico del cuerpo humano.
  • Información. Relacionada con la volatilidad de los aceites esenciales, las moléculas aromáticas son portadoras de un mensaje que será descodificado por los mecanismos del olfato e interpretado en gran parte por el Sistema Límbico. Pueden provocar cambios en nuestro estado de ánimo y comportamiento.
  • Energía. Se refiere al aspecto bio-eléctrico y vibratorio de las moléculas contenidas en los aceites esenciales. Poseen cargas eléctricas positivas o negativas con efectos concretos sobre nuestro organismo.

MATERIA

Es el uso reconocido por la escuela francesa de aromaterapia (D. Baudoux, P. Franchomme), es un enfoque metódico, que se basa en la composición química de los aceites esenciales y se conoce como Aromaterapia científica.

Se asigna a cada molécula constituyente del aceite esencial unas propiedades,  sobre la base de numerosos estudios y ensayos clínicos de actividades farmacológicas y toxicológicas.

La Aromaterapia científica tiene en cuenta la actividad de los principales componentes presentes en el aceite esencia en conjunto, no de forma individual. Por ejemplo, la presencia de 1,8-cineol entre los principales componentes de un aceite esencial, concluye  que ese aceite esencial es expectorante, descongestivo a nivel respiratorio. Si además le acompaña una alta concentración de α-terpineol, el aceite esencial presenta actividad antiviral mejorada. En otras palabras el efecto de los aceites esenciales es debido al conjunto de los compuestos que o forman, por ese motivo  cada esencia es única e irrepetible.

Este enfoque puede parecer muy matemático, pero no es así porque,  los aceites esenciales son muy complejos en su composición y totalmente diferentes unos de otros.

Aunque se llevan a cabo muchos trabajos de investigación en todo el mundo que nos permiten aprender un poco más cada día en las propiedades terapéuticas de los aceites esenciales, estamos lejos de haber descifrado los secretos detrás de estos compuestos que ofrece  la madre naturaleza.

INFORMACIÓN

Este es el enfoque que se encuentra principalmente en las obras de Aromaterapia Inglesas.

El aceite esencial se define como un conjunto de sustancias volátiles aromáticas que se inhalan y es capturado por los receptores olfativos. Estas moléculas aromáticas llegan a nuestro cerebro, concretamente a la zona relacionada con la memoria y las emociones (Sistema Límbico ). El aroma de los aceites esenciales  es capaz de producir  efectos fisiológicos medibles, tales como cambios en los niveles de hormonas que regulan el apetito, la producción de insulina, el nivel de estrés, el deseo sexual, la temperatura, así como afectan a nuestras emociones y comportamiento .

Se sabe que el aroma de lavanda y petitgrain calman, pero esto no es suficiente para lograr resultados satisfactorios. De hecho este enfoque de la aromaterapia,  implica la noción de individuo. Para hacer frente a los aceites esenciales de esta manera, primero tenemos que centrarnos en la propia persona, para escuchar sus “instintos” y gustos. Obviamente, si no te gusta el aroma de lavanda o no es apropiado para tu temperamento, este aceite no calmará el nerviosismo.

ENERGÍA

Este enfoque consiste en pensar que el aceite esencial, además de la combinación de moléculas odorantes y de su composición química, es importante  a considerar también  por su aspecto vibratorio.

D. Pénoël en su libro aborda esta cuestión de una manera muy gráfica:

” Cuando el rayo de sol, que representa la forma más elevada de la energía golpea una piedra, ¿Qué pasa? La piedra se calienta. La energía de la radiación solar noble se transforma en calor y por la noche, la piedra devolverá ese calor almacenado en el día”

Cuando la luz del sol entra en relación con una planta aromática, esta se convierte en esencia, la cual podemos recoger y utilizar sus propiedades vibracionales.

Este enfoque de energía, está lejos de ser reconocido por nuestro sistema médico. Sin embargo, la medicina china y la india, que se remontan a miles de años están basadas ​​en este enfoque.

Acupuntura, reflexología, aromaterapia y algunos osteópatas se centran en pensar que el síntoma, ya sea físico o mental, se presenta como resultado de los bloqueos de energía en nuestro cuerpo.

Los aceites esenciales aplicados en puntos específicos llamados “chakras” en Ayurveda o “meridianos” en la medicina china, producen su propio acto de vibración como una aguja de acupuntura y liberan la circulación de la energía en nuestro cuerpo.

Más que la simple lógica síntoma/remedio, la salud es un estado de equilibrio de cada una de las partes del ser humano: física, mental y energética. Por otra parte, las enfermedades y los síntomas físicos a menudo están vinculados a desequilibrios energéticos y las causas psicológicas que vive cada uno en ese momento.

Cada ser humano es un individuo único. Los aceites esenciales ayudan a reequilibrar cada individuo de acuerdo a sus propias necesidades. Mejorar con ellos requiere el conocimiento de todo su ser. Por lo tanto, en la búsqueda del equilibrio para la salud perfecta, se recomienda explorar el conocimiento de sí mismo y mezclar los diferentes enfoques de la aromaterapia.

 

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